Ignacio Cuevas: internet de las cosas, más allá de la moda

Escrito por Pablo Albarracín en Noticia | 0 Comentarios

05.01.16
Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Email this to someoneShare on LinkedIn12Pin on Pinterest0

Tal vez, para quienes trabajamos en el mundo de la innovación y el emprendimiento, hablar de la internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) puede sonar algo reiterativo o una moda del ecosistema tech, pero la verdad es que el potencial que posee este paradigma tecnológico es inmenso, mientras que el impacto que se espera de él en todas las industrias, aumenta cada día.

Para quienes estén ajenos al concepto IoT, este se puede entender fácilmente como el paradigma en que múltiples dispositivos, máquinas y sensores están conectados entre sí a través de internet. Incluso por medio de otras redes de comunicación, como pueden ser RFID, Bluetooth, entre otras. El término IoT está estrechamemte relacionado con las comunicaciones máquina a máquina (M2M, por sus siglas en inglés). Podemos hablar desde los más básicos dispositivos, como puede ser un refrigerador, un reloj o una consola de videojuegos, hasta otros más complejos, como vehículos motorizados, sendas maquinarias industriales o telescopios de alta complejidad. Y ojo, que la IoT no requiere (necesariamente) de la intervención o supervisión humana. Cuando se habla de una Smart City, las tecnologías IoT y M2M son las que hacen una parte importante del trabajo. Si vamos a la esencia, podemos decir que este paradigma está compuesto por tres acciones fundamentales: medir, transmitir y procesar.

Más que una moda, la IoT es un nuevo eslabón (quizás obvio) de la acelerada transformación económica y social provocada por la TI, que está llevando a las compañías a ser tecnológicamente disruptivas, dejando atrás las cadenas de un modelo tecnológicamente reaccionario, alejando la intuición de las decisiones estratégicas.

Todo indica que estos ‘sensores inteligentes’ irán penetrando cada vez más sectores de la producción y la economía, desde la salud a la minería, pasando por la agricultura o la banca. Es por esto que la IoT tendrá un impacto enorme en la economía, porque está llamada a modificar (para bien) muchas compañías, transformandolas en negocios mayoritariamente digitales, incorporando de paso nuevos modelos de negocio, mejorando su eficiencia, además de incorporar nuevas estrategias de monetización.

IoT

Según proyecciones de Ericsson, para el 2020 se estima que existan 50.000 millones de dispositivos conectados a internet en todo el mundo, esto representa, para cientos y miles de ingenieros chilenos, una gran oportunidad de emprender en el fértil campo de la IoT, tomando en cuenta el creciente acceso a financiamiento de startups tecnológicas que ofrece el país  y la necesidad de mejorar la productividad y eficiencia de industrias estratégicas, como la minería, la agricultura o la energía.

Desde mi perspectiva, donde existe una oportunidad muy latente es en la etapa final del paradigma IoT, la que tiene relación con el procesamiento y generación real de información, pues si nos vamos a la definición estricta del modelo IoT, solo se genera información al final del proceso, cuando se interpretan los datos recopilados y se pueden tomar decisiones gracias a esta información procesada.

En Chrysalis hemos visto cómo los emprendimientos relacionados con este fenómeno se han ido incrementando, donde la tasa de emprendimientos que incorporan internet a los diferentes procesos ya supera el 20% de las startups  que postulan.

IoT bueno

Tenemos, por ejemplo, el caso de Smartharvest, que gracias a su tecnología logran automatizar el registro de cosecha de fruta fresca, generando información en línea desde el campo mismo, la cual permite visibilizar, controlar y tomar las mejores decisiones vinculadas a la producción de sus clientes.

Desde mi perspectiva, donde existe una oportunidad muy latente es en la etapa final del paradigma IoT, la que tiene relación con el procesamiento y generación real de información, pues si nos vamos a la definición estricta del modelo IoT, solo se genera información al final del proceso, cuando se interpretan los datos recopilados y se pueden tomar decisiones gracias a esta información procesada.

O el caso de Xploratecnologías, que mediante  hardware especializado, sensores específicos y una plataforma  propia de visualización y gestión, permite a Juntas de Vigilancia y Asociaciones de Canalistas, monitorear los flujos de agua desde lugares remotos. No puedo dejar de mencionar también a Garden Gnome, quienes entregan soluciones móviles para el monitoreo agrícola; o DOEPlug con sus enchufes inteligentes que convierten una casa tradicional en un hogar inteligente.

Desde la perspectiva industrial  o comercial son numerosos los beneficios de la incorporación de la IoT. ¿Qué empresa no quisiera poder ahorrar energía y disminuir sus costos?, ¿a qué compañía no le gustaría poder hacerle seguimiento a todos sus productos?,  o bien, ¿tomar feedback de los clientes automáticamente?, estos y muchos otros beneficios podríamos obtener si trabajamos en esta línea de innovación.

Más que una moda, la IoT es un nuevo eslabón (quizás obvio) de la acelerada transformación económica y social provocada por la TI, que está llevando a las compañías a ser tecnológicamente disruptivas, dejando atrás las cadenas de un modelo tecnológicamente reaccionario, alejando la intuición de las decisiones estratégicas.

 

*Editado por Pablo Albarracín

Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0Email this to someoneShare on LinkedIn12Pin on Pinterest0
Tags: , , , , ,