15.11.18

Club de Mentores PUCV: más que consejos y un apretón de manos

Escrito por Pablo Albarracín en Blog, Ecosistema, Innovación, Sin categoría, Startups | 0 Comentarios

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Platón comenzó a enseñar después de haber cumplido sus 40 años.

El sabio ateniense pudo fácilmente entregar sus conocimientos antes de sus cuatro décadas, puede estar pensando alguien, pero él sabía que no era ‘prudente’ aún. A los cuarenta años, él se sintió preparado para regar con sus conocimientos a todo quien deseara cultivarse. Nace así la Academia de Platón.

Este largo raconto a la Grecia clásica tiene mucha relación con lo que sucede en el mundo de las mentorías para startups, donde una persona con experiencia y éxito en su área, traspasa algunos conocimientos a un joven empresario (startup), que por falta de aquella experiencia, entre otros factores, desconoce o no se percata de factores claves que pueden impactar en su negocio. No es coincidencia entonces, que la gran mayoría de los mentores tengan al menos 40 años. Hay excepciones, pero no es lo más habitual, al menos, no en nuestra realidad.

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(Emilio Davis, co fundador de Khipu durante la última sesión de speed mentoring del Club de Mentores PUCV, realizada en Launch Coworking)

El Club de Mentores PUCV, no es la excepción. Y no se trata solo de un par de consejos o de contactos, sino de analizar la startup con una mirada externa y ‘desinteresada’, pensando solo en visualizar por dónde está filtrando el agua o por dónde hay que apretar el tornillo.

El mentor posee esa visión de 360° que se refleja en una serie de guías y ‘nuevos posibles caminos’ a seguir, que pueden, incluso, dejar algo incómodo al emprendedor, puesto que en algunos casos, el mentor se da cuenta que algo importante no va por el camino correcto, lo que significaría hacer muchos cambios. Ir a la mentoría no es un juego de niños, puedes salir trasquilado.

La Economía Digital, llegó a nuestras vidas traspasando todas las capas de la sociedad, una sociedad que observa cómo las nuevas tecnologías son parte de su cotidianeidad a una velocidad nunca antes vista por la humanidad. La PUCV es consciente de este nuevo paradigma y toma las acciones concretas para ser partícipes y líderes de este paradigma. El Club de Mentores PUCV se encarga de fortalecer a las empresas que son parte del portafolio de Chrysalis.

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( Esteban Bascur Heredia, CTO y CMO de babytuto.com, mentoreando a OCB Compara repuestos)

“Esta actividad es muy importante para la universidad, pero especialmente importante para la sociedad, porque el conocimiento emanado por la universidad adquiere una relevancia práctica que se transforma en productos concretos que aumentan el bienestar de las personas y la sociedad”, dice el Rector Sr. Claudio Elórtegui. “En esta línea el Club de Mentores PUCV potencia la actividad de la universidad en innovación y emprendimiento”.

El Club de Mentores, por lo tanto, es un eslabón fundamental en esta cadena de creación, apoyo y fortalecimiento de startups. Su acompañamiento y destacada experiencia profesional, permite al emprendedor recibir un consejo independiente e imparcial, identificar nuevas oportunidades, así como debilidades y oportunidades de crecimiento de su negocio.

“El Club acelera la curva de crecimiento de los emprendimientos. Dicho en palabras más simples, quienes hacen un efectivo e inteligente aprovechamiento de este club, elevan sus estándares de productividad y competitividad, mejorando la calidad de sus negocios”, dice Diego Jiménez, Coordinador del Club de Mentores PUCV.

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(Diego Jiménez ( derecha), Coordinador del Club de Mentores PUCV, explica detalles de la operación del Club a Diego Vergara de Mekanicar)

Importante de destacar es la participación en este Club de una gran cantidad de ex alumnos PUCV, transformando la red de Alumni PUCV en un importante grupo de colaboración e inteligencia colectiva que está al servicio de todos los emprendedores de la PUCV.

Si bien, al final de cada sesión de mentorías, ya sea en su formato extendido como en el speed mentoring , sí se dan un fuerte apretón de manos mentor y mentoreado, ambos saben que lo más importante viene después de aquella despedida: pensar, re pensar o cambiar el camino.

Como dije anteriormente, ir a la mentoría no es un juego de niños, puedes salir trasquilado…pero el pelo vuelve a crecer, y más fortalecido.

 

 

 

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